sábado, septiembre 1

BIOGRAFIA: JUAN MOCHI




Pintor y académico italiano, nacido en Florencia en 1831 y fallecido en Santiago de Chile en 1892, ejerció el cargo de director de la Academia de Bellas Artes de Chile (1876-1884), país donde desarrolló la mayor parte de su carrera artística y, sobre todo, ejerció una considerable influencia en la formación de la denominada generación de Maestros de la Pintura Nacional, formada entre otros por Alberto Valenzuela Llanos, Pedro Lira y Juan Francisco González.

Juan Mochi estudió y dio sus primeros pasos como pintor en su ciudad natal, etapa de la que se tienen escasos datos salvo que montó un taller y llegó a alcanzar cierta fama a nivel local. Después se trasladó a Roma, ciudad donde conoció al chileno Ángel Custodio Gallo, quien llevó uno de sus cuadros a Chile, titulado El amor castigado. En 1871 se estableció en París, donde Custodio Gallo le introdujo en un círculo de destacadas personalidades chilenas que posteriormente recomendaron su nombramiento como director de la Academia, entre los que figuraban Juan Guillermo Gallo, Luis Dávila Larraín y el también pintor Pedro Lira. En 1876 arribó a Chile para asumir dicho cargo en sustitución de Ernesto Kirbach, en principio por un periodo de tres años, pero que se prorrogó hasta 1884; asimismo, entre 1880 y 1887 fue el primer director del Museo Nacional de Bellas Artes, además de ser catedrático de la Universidad hasta su fallecimiento.

Formado en la rígida tradición academicista decimonónica, Juan Mochi destacó más por su labor docente que por la faceta de pintor, en la que no aportó elementos novedosos y apenas demostró poseer un sello propio. Su obra está igualmente considerada de irregular calidad, siendo lo más destacable algunos cuadros de temática popular (Campesinos chilenos, Paisaje campesino) en los que aprecia una cierta influencia del naturalismo francés. Sin embargo, como director de la Academia de Bellas Artes demostró grandes aptitudes para enseñar y orientar a los jóvenes artistas en la definición de un arte propio, desligado en algunos casos de las rígidas ataduras del neoclasicismo, en virtud de lo cual es considerado uno de los padres de la pintura moderna chilena(

( Fuente: Texto extraido de www.mcnbiografias.com )

ARTE NACIONAL: CAMPESINOS CHILENOS . JUAN MOCHI



Autor: Juan Mochi
Técnica: Óleo sobre tela
Colección: Museo Nacional de Bellas Artes

“Campesinos chilenos” es un pequeño boceto donde se refleja una dirección pictórica más suelta orientada al estudio de las formas en combinación con la iluminación. El resultado es una plástica más libre que se acerca y define mucho más que el retrato o el bodegón, la representación popular y costumbrista. Como director de la Academia de Pintura, Mochi formó a la Generación de Maestros de la Pintura Nacional como Pedro Lira y Juan Francisco González.

                                          ( Fuente: portaldearte.cl )

ODA AL CALDILLO DE CONGRIO - PABLO NERUDA


En el mar
tormentoso
de Chile
vive el rosado congrio,
gigante anguila
de nevada carne.
Y en las ollas
chilenas,
en la costa,
nació el caldillo
grávido y suculento,
provechoso.
Lleven a la cocina
el congrio desollado,
su piel manchada cede
como un guante
y al descubierto queda
entonces
el racimo del mar,
el congrio tierno
reluce
ya desnudo,
preparado
para nuestro apetito.
Ahora
recoges
ajos,
acaricia primero
ese marfil
precioso,
huelé
su fragancia iracunda,
entonces
deja el ajo picado
caer con la cebolla
y el tomate
hasta que la cebolla
tenga color de oro.
Mientras tanto
se cuecen
con el vapor
los regios
camarones marinos
y cuando ya llegaron
a su punto,
cuando cuajó el sabor
en una salsa
formada por el jugo
del océano
y por el agua clara
que desprendió la luz de la cebolla,
entonces
que entre el congrio
y se sumerja en gloria,
que en la olla
se aceite,
se contraiga y se impregne.
Ya sólo es necesario
dejar en el manjar
caer la crema
como una rosa espesa,
y al fuego
lentamente
entregar el tesoro
hasta que en el caldillo
se calienten
las esencias de Chile,
y a la mesa
lleguen recién casados
los sabores
del mar y de la tierra
para que en ese plato 
tú conozcas el cielo.


( Autor: Pablo Neruda )