jueves, mayo 9

NIÑITOS ENVUELTOS



- INGREDIENTES:

4 escalopas de asiento, cortadas fina
1/2 zanahoria pelada y cortada en bastoncitos tipo juliana
1/2 cebolla mediana cortada en pluma
1 pimiento morròn rojo en tiritas
2 huevos duros
1 1/2 lonja tocino
ajì molido a gusto
aceite de oliva a gusto para sofreir
1/4 taza vino blanco
2 cucharadas perejil picado
1 taza de purè de tomate (opcional)
1/2 cucharada harina dorada
sal y pimienta a gusto
1/2 taza caldo (de pastilla està bien)
 pitilla para amarrarlos

-PREPARACION:

Quítele a las escalopas todas las grasitas indeseables y extenderlas, afinarlas un poquito golpeandolas y luego aliñar con sal, pimienta y perejil. 

Cubrir con tocino (si no lo desea en una sola lonja, cortelo en trozos y frialos un poco para que suelte parte de la grasa) cebolla, zanahoria, huevo cortado y esparcirle de ùltimo 1 cucharada del perejil.

 Enrollar la carne y amarrar con la pitilla o atravesar con dos palillos cada uno. Dorar en poco aceite los niños envueltos, cuando estèn dorados por todos lados, suba el fuego y agregue el vino, deje que se evapore y luego echar el caldo, y el purè de tomate opcional (si va a usarlo), bajar el fuego. Dejar hervir a fuego lento 20 minutos. 

Dorar la harina, dejar enfriar y diluir en un poco de caldo de cocción tibio. Incorporar la mezcla al caldo restante. Cocer y revolver con cuchara de madera para que no se formen grumos. Probar para ver si està bien de sal y de pimienta. Esparcir el perejil sobre ellos y servir con un purè de papas mojado en la salsa que formaron los niños, y unas verduritas mixtas o ensalada. 


jueves, mayo 2

LA CAJA LLENA DE BESOS



Hace ya un tiempo, un hombre castigo a su pequeña niña, de tres años, por desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorada.

El dinero era escaso en esos días, por lo que explotó en furia cuando vio a la niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo de un árbol de Navidad.. Sin emvargo, la niña le llevo el regalo a su papá la siguiente mañana y dijo: esto es para ti, papito.

El se sintió avergonzado de su reacción de furia, pero éste volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacia. Le volvió a gritar diciendo:¡¡¿ no sabes que cuando das un regalo a alguien se supone que debe haber algo dentro ?!!.

La pequeñita miró hacia arriba, con lágrimas en los ojos, y dijo: ¡ oh, papito !No está vacia, yo soplé besos dentro de la caja; todos para tim papá.

El padre se sintio morir; puso sus brazos alrededor de su niña y le suplicó que lo perdonara.

Se ha dicho que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama por años y sienpre que se sentia derrumbado, tomaba de la caja un beso imaginario y recordaba el amor que su niña había puesto ahí.


(Autor Anónimo)


¨- Solo una reflexión: En una forma muy sensible, cada uno de nosotros, loshumanos, hemos recibido un recipiente dorado, lleno deamor incondicional y besos de nuestros hijos, padres, amigos,familia o de Dios.

 Nadie podría tener una propiedado posesión más hermosa que ésta. Valoremos el tesoro quetenemos...


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martes, abril 30

LEYENDA CHILOTA : EL TRAUCO




El Trauco, es un hombre pequeño, no mide más de ochenta centímetros de alto, de formas marcadamente varoniles, de rostro feo, aunque de mirada dulce, fascinante y sensual; sus piernas terminan en simples muñones sin pies, viste un raído traje de quilineja y un bonete del mismo material, en la mano derecha lleva un hacha de piedra, que reemplaza por un bastón algo retorcido, el Pahueldún, cuando está frente a una muchacha.

Es el espíritu del amor fecundo, creador de la nueva vida, padre de los hijos naturales. Habita en los bosques cercanos a las casas chilotas.


Para las muchachas solteras, constituye una incógnita que les preocupa y las inquieta. Según opinión de unas, se trata de un horrible y pequeño monstruo, que espanta y de cuya presencia hay que privarse, a toda costa. Otras opinan distinto y manifiestan, que si bien es feo, no es tan desagradable, sino, muy por el contrario, atractivo... Otras en lucha tenaz y permanente, dicen haberlo eliminado de sus pensamientos, en los que alguna vez vibró quemando sus entrañas...

Las madres toman todas las precauciones, para evitar que sus hijas, ya “solteras”, viajen solas al monte, en busca de leña o de hojas de “radal”, para el “caedizo” de las ovejas, es generalmente es en el curso de estas faenas, cuando “agarra”, o con más propiedad “sopla”, con su “pahueldún”, a las niñas solitarias, pero nunca si van acompañadas, aún de sus hermanitos menores.
 

El Trauco no actúa frente a testigos...éste, siempre alerta, pasa gran parte del día colgado en el gancho de un corpulento “tique”, en espera de su víctima.
En cuanto obscurece, regresa a compartir la compañía de su mujer, gruñona y estéril, la temida Fiura.
Cuando desea conocer de cerca, las características de su futura conquista, penetra en la cocina o fogón,  donde se reúne, al atardecer toda la familia, transformado en un manojo de quilineja, que en cuanto alguien intenta asirlo, desaparece en las sombras.
 

A las muchachas que le tiene simpatía, les comunica su presencia depositando sus negras excretas, frente a la puerta de sus casas.

Todo su interés se concentra hacia las mujeres solteras, especialmente si son atractivas. No le interesan las casadas. Ellas podrán ser infieles, pero jamás con él. Cuando divisa desde lo alto de su observatorio a una niña, en el interior del bosque, desciende veloz a tierra firme y con su hacha, da tres golpes en el tronco de tique, donde estaba encaramado, y tan fuerte golpea, que su eco parece derribar estrepitosamente todos los árboles. Con ello produce gran confusión y susto en la mente de la muchacha, que no alcanza a reponerse de su impresión, cuando tiene junto a ella, al fascinante Trauco, que la sopla suavemente, con el Pahueldún. No pudiendo resistir la fuerza magnética, que emana de este misterioso ser, clava su mirada en esos ojos centellantes, diabólicos y penetrantes y cae rendida junto a él, en un dulce y plácido sueño de amor....


Transcurridos minutos o quizás horas, ella no lo sabe, despierta airada y llorosa; se incorpora rápidamente, baja sus vestidos revueltos y ajados, sacude las hojas secas adheridas a su espalda y cabellera en desorden, abrocha ojales y huye, semiaturdida, hacia la pampa en dirección a su casa.

A medida que transcurren los meses, van apreciándose transformaciones, en el cuerpo de la muchacha, poseída por el Trauco. Manifestaciones que en ningún instante trata de ocultar, puesto que no se siente pecadora, sino víctima de un ser sobrenatural, frente al cual, sabido es, ninguna mujer soltera está lo suficientemente protegida...


A los nueve meses nace el hijo del Trauco, acto que no afecta socialmente a la madre ni al niño, puesto que ambos, están relacionados con la magia de un ser extraterreno; quien no siempre responde al “culme”, lanzado con el objeto de alejarlo y escapar de los efectos de su presencia; o los azotes, dados a su Pahueldún, que debería afectarlo intensamente; como en igual forma a la quema de sus excrementos. Su potencia es tal, que en ciertas ocasiones, nada ni nadie puede detenerlo... 


(Publicación del Dr. Bernardo Quintana Mansilla, “Chiloé Mitológico”).