jueves, septiembre 6

JUEGOS TIPICOS: EL TROMPO


Tradicionalmente los trompos eran hechos por artesanos y construidos con madera de espino. Hoy la elaboración se ha industrializado y las maderas son más bien blandas, incapaces de durar en el "quiño", prueba que cosiste en "herir" al trompo perdedor con la púa.

Algunas variaciones del juego son la prueba del círculo dibujado en el suelo. Uno de los participantes tiene que "tirarse" primero y quedar girando dentro del círculo.

La idea es que el resto intente pegarle a ese trompo. Cuando el trompo termina de girar tiene que quedar fuera del círculo, uno no lo puede sacar. Debe salir sólo con los golpes o choques de los otros. En ese momento puede empezar a participar. Si el trompo bailando sale del círculo se puede tomar con la mano, donde debe seguir bailando. Luego se lanza sobre los otros trompos. El juego no tiene fin.

Sobre los antiguos juegos, cuenta Oreste Plath que "el trompo que caía en desgracia era llevado a la cama de la choca donde terminaba todo astillado por los púazos de los demás trompos". Después de jugar los trompos quedaban llenos de pequeños agujeros o “quiñaduras”.

* ¿Como se juega?


Se debe enrollar la cuerda al trompo, para luego lanzarlo al suelo intentando bailarlo. Según la edad de los jugadores así es el grado de dificultad para hacer los distintos trucos mientras el trompo se mantenga girando.

Estos son distintos trucos para jugar y entretenerse:

1- Que se mantenga por más tiempo dormido el trompo en el suelo.

2- Bailarlo en el suelo y levantarlo con la mano, manteniéndolo el mayor tiempo girando en la mano.

3- Colocar un trompo dentro de un círculo marcado en el suelo y realizar el juego en grupo, para que gane quien haga más marcas al trompo del círculo.

4- Colocar una moneda en el centro del círculo marcado en el suelo, el jugador que logre sacar la moneda gana.


BIOGRAFIA: ALEJANDRO GALAZ


Alejandro Galaz Jimenez (Casablanca, 1905 - 1938). Poeta. Escribió crónicas para los periódicos “La Estrella” y “El Mercurio” de Valparaíso. Su obra poética cuenta con “Molino” (1929), “El Romancero de Pipo” (1935); en el vigésimo aniversario de su muerte, bajo el auspicio de la Ilustre Municipalidad de Valparaíso, se publicó su obra póstuma “Sonido de Flautas en el Alba”, en que aparece la mayor parte de la producción poética de Alejandro Galaz. Fuente: A. Galaz, poeta de Casablanca.

 Poeta chileno, introducido en la bohemia porteña y santiaguina, muerto prematuramente a consecuencia de una enfermedad nerviosa. En el año 1935 publicó Molino, único libro que editó en vida; el resto de su producción se perdió en su mayoría o fue publicado póstumamente, así sucede con el libro del año 1958 titulado Sonido de flautas en el alba.


( Fuentes: sicpoesiachilena.cl - http://www.mcnbiografias.com ) 
 

ROMANCE DE INFANCIA


 
 Trompo de siete colores
sobre el patio de la escuela,
donde la tarde esparcía
sonrisas de madreselvas,
donde crecían alegres
cogollos de yerbabuena,
trompo de siete colores,
mi corazón te recuerda.

Bailabas mirando al cielo,
clavada la púa en tierra.
Fingías dormir inmóvil
y dabas y dabas vueltas,
y florecida en ti mismo
danzaba la primavera
porque tu cuerpo lucía
pinturas de flores nuevas.

Pedazo de alma fragante
de los peumos de mi tierra,
que parecías un huaso
llevando manta chilena;
al son de tu propia música
–bordoneo de vihuela-
cuando te hallabas cucarro
sabías bailar la cueca.

Arco iris, choapino,
maestro de la pirueta,
elefante diminuto,
caballito de madera;
al huir de nuestras manos
que te ceñían la cuerda
en la pista semejabas
un carrusel de banderas.

Trompo de siete colores,
mi corazón te recuerda,
y en su automóvil de sueños
a contemplarte regresa.
¡Y qué suavidades tiene
la ruta que el alma inventa
para volver a su infancia
que se quedó en una aldea!


( Autor: Alejandro Galaz )


martes, septiembre 4

FRASE DEL DIA


  ( Fuente: desmotivar.com )

BIOGRAFIA: JUAN FRANCISCO GONZALEZ


Nació en Santiago el 25 de septiembre de 1853. Hijo del comerciante José González y Mercedes 
Escobar. 

Fue enviado a estudiar con el pintor Manuel Tapia, que lo recomienda a Pedro Lira, su primer maestro. Cursó estudios en la Academia de pintura, bajo la dirección de Alejandro Cicarelli, y también realiza estudios de humanidades en el Instituto Nacional.

 Después tuvo como maestros a Ernesto Kirbach y Juan Mochi. En 1879 viaja a Perú y a Bolivia.

 En 1884 consigue su primera medalla de Cuarta clase en el Salón Oficial y es nombrado profesor de dibujo en el Liceo de Hombres de Valparaíso. 

Viaja a Europa para continuar sus enseñanzas artísticas y el gobierno lo comisiona para que estudie la organización de los museos y la enseñanza del dibujo. Presenta al Ministerio de Instrucción Pública en 1889 un "Texto de dibujo Moderno", para su incorporación en la enseñanza de los liceos del país, editado finalmente en 1906 por la Universidad de Chile. 

En 1896 visitó museos de Francia, España e Inglaterra. En Chile gana el Premio de Honor del Salón oficial en 1898. Viaja a España y en 1904 conoce a Joaquín Sorolla con quien sostiene una gran amistad. 

En 1910 Participa en la Exposición Internacional de Arte del Centenario, celebrada en Buenos Aires, donde logra obtener medalla de segunda clase. 

Es nombrado Presidente del Comité Ejecutivo de la Sociedad Nacional de Bellas Artes en 1919 y en 1929 es catedrático de dibujo libre en la Escuela de Bellas Artes. Juan Francisco González Escobar falleció el 4 de marzo de 1933.


( Fuente: buscabiografias.com )

ARTE NACIONAL: CARRETELAS EN LA VEGA, JUAN FRANCISCO GONZALEZ


Autor: Juan Francisco González
Técnica: Óleo sobre tela
Colección: Museo Nacional de Bellas Artes

La pintura de Juan Francisco González se asocia a la gran renovación pictórica de comienzos del siglo XX, muchas veces mal entendida y rechazada por la crítica y el público de ese entonces. Era la época en que la escena artística nacional recibe las primeras influencias de las vanguardias europeas. Por su tendencia a exaltar el cromatismo y la búsqueda de la luz, llevó a la crítica a considerar su pintura dentro del impresionismo. Sin embargo, aunque tome de él algunas de sus técnicas, González representa la continuidad de una tradición naturalista que según sus propias palabras, nunca abandonó. “Carretelas en la vega” nos muestra al artista en su madurez, tanto en la forma, en el despliegue suelto y libre del pincel como en la temática donde exalta lo cotidiano en una visión apasionada, que perduró toda su obra.

                                    ( Fuente: portaldearte.cl )