martes, agosto 28

CALDILLO DE CONGRIO


- NGREDIENTES
 
1 congrio pelado y limpio para cortarlo en medallones (la cabeza también)
1 cebolla picada en pluma
1 pimentón cortado en tiritas (juliana)
2 dientes de ajo picado chiquitito
1 zanahoria rallada fina
1 cuch. de paprika (ají color)
3 cucharadas de extracto de tomates
orégano
4 a 5 papas cortadas en monedas de 1/2 cms. de grosor
1/4 taza de crema
sal gruesa marina
pimienta a gusto
 
- PREPARACIÓN:
 
Tomar la cabeza del congrio y hacer un caldo El caldo colarlo y reservarlo.
 
Ocupar una olla de unos 30 a 35 cms. de diámetro.
Primero sofreír la cebolla, ajo, zanahoria y pimiento, luego poner la paprika cuidar de que no se queme y poner también el extracto de tomates, entonces agregar el caldo que habíamos reservado y mezclar
 
 Poner sal gruesa marina a gusto. Luego poner las papas para que queden en el fondo y encima poner las presas de congrio. 
 
Hechar el orégano y dejar cocinar a fuego bien lento (que no hierba para que no se desarmen las papas ni el pescado). 
 
Las presas deben quedar tapadas justo con el caldo, si falta agregar un poco de agua. Cuando el pescado esté cocido se apaga el fuego y se pone la crema. Listo!
 

sábado, agosto 25

FRASE DEL DIA


( desmotivar.com )

MITOS Y LEYENDAS DE CHILE: LA PINCOYA




 Huenchula era la esposa del rey del Mar. Vivía con él desde hacía un año.Acababa de tener una hija, y quería llevarla a casa de sus abuelos, en tierra firme.Iba recargada, porque además de su bebé traía muchos regalos.

Su esposo, el Millalobo, los enviaba para sus suegros. Era una disculpa por haber raptado a su hija.

Huenchula tocó a la puerta de la cabaña. Desde que le abrieron, hubo un alboroto de alegría. Palabras superpuestas a los abrazos. Risas lagrimeadas. Frases interrumpidas.

Los abuelos quisieron conocer a su nieta. Pero estaba cubierta con mantas.Huenchula les describió cada una de sus gracias. Les hizo escuchar sus ruiditos. 

No los dejó verla.Sobre su hija no podían posarse los ojos de ningún mortal.

Los abuelos entendieron. Esta nieta no era un bebé cualquiera. Era la hija del rey Mar. Por lo tanto, tenía carácter mágico y la magia tiene leyes estrictas.
Pero cuando su hija salió a buscar los regalos y los dejó solos con la bebé, por un ratito nomás, los viejitos se tentaron.

Se acercaron a la lapa que servía de cuna de su nieta y levantaron apenas la puntita de las mantas para espiar. Total, ¿qué podía tener de malo una miradita?

La bebe era como el mar en un día de sol. Era un canto a la alegría.No querían taparla de nuevo, ni sacarla de su vista. 

En eso regresó Huenchula, vio a su hija y gritó.
Bajo la mirada de sus abuelos la pequeña se había ido disolviendo, convirtiéndose en agua clara.
Huenchuela se llevó en la lapa las mantas, y a su bebé de agüita. Se fue llorando a la orilla.
En el mar volcó despacio lo que traía. Luego se zambulló y nadó entre lágrimas y olas hasta donde estaba su marido, que la esperaba calmo y profundamente amoroso.

El Millalobo la tranquilizó.
—¿Por qué no miras hacia atrás?
Ahí estaba la Pincoya, su hija. El mar la había hecho crecer de golpe.Era una adolescente de cabellos dorados, con el mismo encanto de un bebé estrenando el mundo.

Desde entonces, la Pincoya habita el mar, con su apariencia adolescente y bonita.Es un espíritu benigno.

Cuando una barca de pescadores es atrapada en una tormenta, la que apacigua los ánimos es la Pincoya.

Cuando hay problemas lejos de la costa, la que ayuda a encontrar el rumbo es la Pincoya.

Cuando alguien naufraga, lo rescata la Pincoya.
Acompañada de sus dos hermanos, la Sirena y el Pincoy, se asegura de que los náufragos regresen a sus hogares con vida.

Pero a veces, hasta ellos tres llegan tarde.
Entonces, toman los cuerpos sin vida y los llevan suavemente hasta el Caleuche, el buque fantasma habitado por los hombres que nunca abandonarán el mar.

Las noches de luna llena, son noches de promesa.
La Pincoya, vestida de algas, baila en la orilla.
Si baila de espaldas al mar, habrá escasez de pesca.
Si baila frente al mar, habrá abundancia de peces y mariscos.

Y si alguien tiene la suerte de verla bailar, esa persona tendrá magia en su vida.

( Fuente: Recopilación, Graciela Rapún; Artista Plástico: Kiny Lamas Braham )
 

SALSA DE CILANTRO Y TOMATES


- INGREDIENTES:

1 atado de cilantró finamente picado 
3 cebollas cortadas en trozos pequeños (cuadraditos ) 
3 tomates medianos, pelados y picados finamente ( cuadraditos ) 
1 pimiento verde, sin semillas ni venas, picado finamente ( cuadraditos ) 
1 diente de ajo, picado 
1 cucharada de vinagre de vino tinto 
2 cucharadas de aceite de oliva 
½ cucharadita de sal marina 
½ cucharadita de pimienta negro 
1 cucharada de agua

- PREPARACIÓN:

 Mezcle todos los ingredientes en un tazón. 
Deje reposar durante 30 minutos para que los sabores se mezclen. 
Puede servirse cuando esta recién preparado, tendrá una duración de 2 a 3 días en el refrigerador.


viernes, agosto 24

GRANDES MUJERES DE LA HISTORIA: CANDELARIA PEREZ



Heroína de la guerra  contra la confederación Perú Boliviana ( 1836 - 1839 ), Candelaria Pérez fue una soldado chilena que demostró  gran valentía desde el momento que decidió  entrar al ejercito, donde debió  soportar el desprecio de muchos soldados, quienes la miraban en menos.

Pero al poco tiempo de enrolarse en el Batallón Carampangue, dejo ver que nada tenia que envidiarles a los hombres en cuanto a valor, lo cual quedo demostrado el 20 de enero de 1839. Ese día se sumo a los soldados que, dirigidos por el general Manuel Bulnes, rodearon el cerro Pan de Azúcar y lograron subir este, agarrándose con las uñas, enterrando sus fusiles y defendiéndose de las piedras y disparos que desde arriba lanzaban los bolivianos.

Mientras escalaba, Candelaria recibió en sus brazos el cuerpo del capitán  del Carampangue,  Guillermo Nieto quién, se supone, era su amado. Con sus últimas fuerzas, ella terminó de subir el cerro, combatió contra los soldados de la Cofederación Perú Boliviana y, junto al resto del ejercito chileno, derrotó al enemigo.

Después del triunfo, Candelaria Pérez fue reconocida como un heroína por el Ejercito de Chile, y fié ascendida al grado de alférez.

( Fuente: chileparaniños.cl )